domingo, 28 de marzo de 2010

Mi móvil interrumpe la conversación que tenemos. Tino, el encargado mientras no estamos en Prólogo, pide ayuda: el monologuista que había previsto se ha puesto malo y nos hemos quedado sin nadie que presentar a tres horas del evento. Es una crisis en toda regla y Alex en París... Mi cara de preocupación se nota y todos se interesan.

- Tengo una idea- anuncia Rafa y mira a Nico enigmáticamente.

Nos ponemos en marcha con la gran idea, que no sabemos si lo será tanto... De nuevo me pongo en manos de artitas. Si es que no escarmiento.

El local está lleno. Le mando una foto a Alex. Rafa sonríe confiado. Eso me tranquiliza.Todo lo arreglamos para que Nico, nuestro italiano más españolizado, lo dé todo y nos sorprenda con su monólogo: Amistad chulapa . Cruzad los dedos...



Lo primero que se impone en Madrid es una llamada para quedar y que todos lleguemos más o menos a la misma hora, pues sino, te puedes beber toda la barra hasta que uno consiga aparcar sin tener que estar pendiente de que la grúa no le deje sin coche y unos días después sin dinero.

En segundo lugar, debemos acudir a un sitio con la idea clara de qué queremos tomar. Hay tantas opciones: fast food, chino, indio, griego, italiano… Es posible que sea la hora del café y sigamos sin decidirnos.

Muy importante, y una vez que todos se decidieron por el mejicano sabrosón, tendremos que señalar el método de pago: a escote (no vale decir que tú llevas cuello vuelto) según se consuma o que pagas tú si fue el martes tu cumpleaños. Haber elegido el chino que es mucho más económico…

Después tenemos que decir la película que veremos porque habrá que inclinarse por acción, comedia, comedia romántica, drama, dramón, histórica y la última de Saw. Francamente, la diferencia es grande y al final acabaremos viendo cualquier rollo, pero con unas palomitas increíbles que contentan a todos.

Finalmente es hora de recordar que mañana es lunes, que nos pegaremos un toque entre semana para quedar el sábado y otra vez a hacer planes… Hay tanto que elegir…


No parece que haya ido mal, la gente ríe y aplaude... Rafa me atrae hacia él .... Dios ...

jueves, 25 de marzo de 2010

A própósito de la recomendación que hice en mi columna del estupendo Restaurante El Vangón de Beni, una nueva historia quiso salir a la luz. Travesía vital

Llevaba en las maletas lo imprescindible: sus fotos más queridas, algo de ropa y su música favorita que le ayudaría a concentrarse mientras volvía a ensayar.

Nueve meses después se sentía con fuerzas. No recordaba nada desagradable. Solamente la cicatriz de su rodilla y el ligero corte en el codo habían quedado como pistas.
En el exterior, las casas y los árboles se sucedían en el paisaje conocido para él. Lo había contemplado muchas veces desde su caravana.

Cerró los ojos y las imágenes escondidas en lo más recóndito de su mente salieron a la luz y se tornaron fantasmagóricas, surrealistas, oníricas: la mano que le fallaba, las piernas que le temblaban, la caída que sucede. El grito del público. Sobresaltado, abrió los ojos . Ante él de nuevo se mostraron las casas y los árboles. Aquel día, además, el cielo gris.

Reflejado en el cristal pudo ver a la gente arremolinándose alrededor de él, asustados, lívidos. La imagen, de pronto, se vio rota por una pareja con un niño que se acomodó en su departamento. El niño no paraba de tirar de la chaqueta de su madre. El padre le tuvo que llamar la atención hasta que como él, deparó en su vecino de asiento.

- Pero, mira, Karen, ¡es el Gran Rossini¡- y ambos le reconocieron enseguida.
- Sí, papá. Deja que me siente con él, por favor. Prometo no ser pesado. – Rogó el niño con cara angelical.
- No hay problema. Me han pillado. – Sonrió el descubierto Rossini, sinceramente agradecido por la interrupción.

El resto del viaje se desarrolló entre historias y comentarios acerca del mundo del circo. La lesión que el Gran Rossini sufrió unos meses atrás no ocupó ni un minuto cuando se enteraron de que volvía a casa, al Circo Rusten.

Les ofreció unas plazas para la función que quisieran y se despidió como tan sólo él sabía hacer: con una mano desde una postura tan ensayada que resultaba ya natural, agitándose en el aire, aunque esa vez desde un andén.

Cuando llegó a Búfalo, un gran número de curiosos y su familia circense aplaudían y celebraban la vuelta del Gran Trapecista que dejó en aquel tren sus miedos y malos recuerdos para siempre.

martes, 23 de marzo de 2010

-Puede que sea divertido- celebra Lupe.
-No sé... -Seré tonta. Me acuerdo de él. De Martín. Me le imagino asomado a un gran ventanal frente al Hudson, situando sus ojos en algún punto del horizonte para luego poder plasmarlo en un lienzo que algún día me mostrará. O no.

Cuando salgo la mirada de Rafa me parece cálida, acogedora. No me desafía como la de un artista al borde de la creación... Hoy estoy un poco sensible, lo reconozco.

-Estáis bellas- nos felicita y sonríe de medio lado. Cuanto más me acerco a él, más reconozco la fragancia de Dolce & Gabbana.

Ya en el coche de mi amiga, mientras cantamos una canción de Coti que nos encanta a las dos, Buenos Aires (Gatos y Palomas, 2007 Sony): "Cuando más lejos de ti yo me voy más te siento cerca mío y más te busco por otras ciudades. Tu piel de mar marrón. Tu septiembre luminoso como un alma ahogada en pena por las calles de adoquines perfumadas de cemento mojado. La misma edad y otro bar en decadencia y otra cuadra que cambió. Como cambia todo, como cambio yo. Buenos Aires, Buenos Aires" y hablamos de que echamos de menos a Alex y es que este cantante le vuelve loco. Todo él, sus canciones y su persona. Ese aire de pasota le desarma, cuenta su enamorado...

Hemos quedado en Hoyo de Manzanares. Allí, Rafa nos llevará a comer a un lugar muy original, según nos ha prometido. Es cierto.

Aterrizamos en El Vagón de Beni, un restaurante que recrea una estación de tren con todo lujo de detalles: maletas apostadas en el andén esperando a los viajeros, miniaturas de máquinas, taquillas... Dos vagones acondicionados perfectamente nos permitirán disfrutar de los ricos platos que nos ofrecen: carnes y pescados acompañados deliciosamente. Estilo tradicional con toques sofisticados.

Nos sorprenden con un aperitivo a base de crema de Boletus con vinagre de Módena Ummm. Nos hace sonreir a todos. El ambiente no puede ser más agradable.

De fondo la música no cubre nuetros silencios, pues no hay. Chiara, Luca y Nico son encantadores y su chapurreo del español les hace geniales.

Rafa resulta ser más que una cara o un cuerpo atractivos. Como sus amigos, ser italiano le marca: lleva un simple jersey y parece que el mismísimo Salvatore Ferragamo lo hubiese diseñado para su persona.

El martini blanco nos presentó, el tinto Pago de Carraovejas nos unió y para los postres sabíamos la vida y milagros de cada uno: trabajo, inquietudes, amores y desamores... De esto último, Nico y Rafa tenían mucho que contar ...

sábado, 13 de marzo de 2010

Ayer viernes, me di cuenta que hacía casi quince días que entre unas cosas y otras no sacaba a pasear mi ropa del gimnasio, es decir, no acudía al santuario de la salud y de la belleza según reza su llamativa publicidad. Mi conciencia hace que llame a Lupe y tire de ella para que hoy apareciéramos, aunque fuera a una clase de Jazz fussion.

No nos hemos levantado demasiado tarde pero todavía confusas aterrizamos entre amantes del deporte y música rítmica que te persigue por todos lados. Llega la hora y hay que meterse.

- Hola. Hoy voy a daros clase yo. Soy Rafa. Nos os desmayéis que sé que os voy a desconcentrar. Es mutuo.

Cuando le vi solo fuera hablando con Azu, la recepcionista, y con unas listas, me pareció que estaba muy ocupado y no pude saludarle. Ahora me lo explicaba.

Todas estaban muy contentas de que semejante macizo nos diera clase. A mí, mucha gracia no me hacía. Él por su parte, me miró y sonrió con la seguridad que le caracterizaba. -¿Qué tal?- me dijo y un “Os voy a machacar” con acento italiano.

El nuevo profesor seguía la mecánica de sus antecesores pero incidía en que tuviéramos cuidado con las malas posturas. Así poco a poco fue uno a uno (sí, en mi gimnasio los chicos participan del baile como los que más. Lo de “solo chicas”, pasó a la historia) colocando nuestras doloridas espaldas, y me tocó el turno. Con suavidad me estiró y sotto voce me pidió me relajara… Me puso muy nerviosa su proximidad, tanto que me subió los colores, máxime cuando mientras finalizaba con otra compañera, miró por el espejo y me mostró de nuevo su lado más sexy.

La clase magistral siguió sin grandes sobresaltos y a la hora de bailar nos puso una melodía llena de poses y golpes de cadera que resultó ser muy divertida. Al acabar, aplaudimos con la fuerza que nos quedaba.

- Cuando queráis que vuelva me lo decís. Soy Raffaelle. Gracias, chicas. – se despidió mientras recogía los CD del suelo y de nuevo, a través del espejo, me buscó.
- ¿Os han gustado mis métodos?- nos preguntó a Lupe y a mí con un marcado acento italiano.
- Mucho. Con lo bien que bailas seguro que podríamos aprender mucho de ti – comentó Lupe.
- No sabíamos que dabas clase…- y esa fue mi aportación. ¡Qué gran conversadora estoy hecha¡
- El título de monitor hay que usarlo para algo, así que si te gusta por qué no… ¿Hacéis algo alora?
- Eh.. no…- decimos casi al unísono Lupe y yo un poco sorprendidas.
- Pues, ¿os apetece que vayamos a comer por ahí? He quedado con un amigo que viene de Milán con su novia y otro amigo de aquí. Vamos a un sitio genial…
- Bueno, tenemos que ducharnos…
- No pasa niente. Yo también. Esperaré si hace falta. Soy un deportista de élite, estoy entrenado para muchas cosas e incluso esperar a las féminas.

De modo que no me arrepentí de haberme puesto mis mejores jeans y mi jersey blanco adquirido en IKKS. Mis botas altísimas me acompañarán. Ya os cuento.

viernes, 12 de marzo de 2010

En Madrid los atentados del 11 de marzo de 2004 sacaron a la luz el alma de esta ciudad. Más allá de separar a los madrileños nos unió y juntos empredimos el camino para rehacernos con las cenizas de aquel día gris que tocó nuestros corazones.
En este aniversario, vaya este homenaje para ti. Querido Madrid

Querido Madrid, te escribo estas líneas para hacerte saber grandes verdades que debes conocer, desde mi visión de madrileña criada entre la Casa de Campo y la Sierra de árboles verdes y pinos de los que caían piñones que recogíamos cuando era la época, sin olvidarme de las reuniones allí celebradas con abuelos, tíos y primos que recordaré toda la vida. Jornadas de sol y cantos de pájaros en tus pulmones.

A estas alturas sabrás, pues muchos han escrito sobre ello, que tu techo, tu cielo, es único, que tu luz entrega lo que no dan otras bóvedas. Sentarme en una terraza dejando que tu azul me acaricie mientras degusto unas patatas fritas y unos berberechos, me alegra el día.

Que todo se mueve sobre ti, está claro: negocios, cultura y amores, porque solo hay que pasear por El Retiro para comprobar que los madrileños y tus visitantes se achuchan mejor frente al lago y al Palacio de Cristal. Hasta los patos parece que sonríen.

Que eres fuerte, es conocido. Un triste 11 de marzo volviste a sufrir la ira de unos locos asesinos que convirtieron tu asfalto en sangre, tu ruido urbano en llanto y a los madrileños en luchadores. Después de aquello nos sentimos más unidos y juntos de nuevo dijimos no a la violencia e inundamos de paz y sentimientos otra vez tus calles y avenidas. De Sol a Cibeles en un grito único.

Que tienes alma, aunque muchos se empeñen en negártela. Ya está bien. Cada vez nos sentimos más orgullosos de que seas la capital, de disfrutar de Noches en Blanco, del Metro y de la M30, que sí. Te vemos importante, arreglada y bonita, y tan preparada que te apoyamos para que atrajeras los Juegos Olímpicos y con ellos al resto de ciudadanos que pueblan el mundo.

Con estas letras te deseo más éxitos, que serán los nuestros y los de nuestros hijos.

Por todo eso y más, Madrid, TE QUIERO. Y punto.

sábado, 6 de marzo de 2010

En el Día de los Enamorados no sólo los restaurantes, las terrazas más in y los hoteles se llenan. Hay tantas historias de amor como personas poblamos este mundo. Como siempre en el 14 de febrero

Catorce de febrero. Por fin. Me peiné con raya al lado como a ti te gusta. Me enfundé en el traje azul tan parecido al que llevaba cuando nos conocimos en el Baile de los Enamorados de tu pueblo. Cuando me viste aparecer sonreíste y no dejaste de mirarme hasta que me decidí a sacarte a bailar.

Saqué el pañuelo que trajiste de Italia, de aquel viaje que hiciste con tu hermana que al principio no me hizo mucha gracia. Busqué la corbata que me regalaste por mi cumpleaños, la de seda. Está como el primer día y me he hecho el nudo centrado, como tú me enseñaste.

Mi imagen se reflejó en el espejo. Me gustó mi aspecto y sonreí. Cogí la cartera y las llaves y salí hacia la floristería donde compré el ramo de rosas rojas más grande y más oloroso.

Elegante e impaciente llegué al umbral. Había bastante gente. Muchos visitantes pero también fijos que encontraba cada día.

Retiré las flores secas y coloqué el ramo tan espectacular sobre tu tumba. Ya hacía siete años que celebrábamos así el Día de San Valentín, pero yo me puse tan nervioso como siempre.
La tarde que dediqué a mi sobrino, aprendí varias cosas, entre ellas que hay que saber bien dónde llevamos a nuestro pequeño y que el amor puede ser algo intenso y mágico para el que lo vive y curioso o extraño para los que lo vemos desde fuera.

Gracias a unas entradas que consiguió Alex en la Redacción, acudimos a Princesas On Ice, un espectáculo de patinaje para niñ@s, aunque, en realidad, en mi humilde opnión, creo que es un despliegue de sonido y colores para niñas que adoren las historias de Disney y el marketing extra rosa.

El hilo conductor eran la estrella invitada Campanilla, Mickey y Minnie y el adorado por Maurice, Goofy. Así diversos cuentos de príncipes y princesas se desarrollaban a ritmo de hielo. Una niña fascinada ante tanta dicha y canciones dulces preguntaba a su mamá: ¿Y ahora es cuándo se enamoran? ¿Se enamoran ya? Sí, contestaba la madre. Mientras Maurice jugaba con su moto y comía palomitas más atento a los comentarios de Alex que a las piruetas de los personajes de turno.

Delante de mí, una pareja se achuchaba con cada giro, aplaudía cada nuevo protagonista. Ella no dejaba de sonreir emocionada y susurrar ¡Qué bonito! y él la miraba arrobado. De sus labios salían la letras de las canciones y palabras como "virtud", "príncipe azul", ... Con la Sirenita llegó el delirio y ella dejó que sus lágrimas afloraran sin miedo y él... Él sonrió y la besó embelesado.

Y es que el amor es very stranger, muy peculiar para los que miramos. Me recordó el artículo que publiqué en mi columna Marea alta para el Día de los Enamorados y que en el siguiente post os muestro. Se titula Como siempre en el 14 de febrero

martes, 2 de marzo de 2010

Escribo desde la casa de mis padres, que se ha convertido en el campamento base para los Flinn y familia. Marta, Leo y Maurice han venido unos días y no puedo dejar más tiempo sin contaros la gran noticia: la cigüeña dejó en París un nuevo sobrin@ para mí...

Estoy emocionada. Mi hermana está muy feliz pero se encuentra bastante revuelta. Con Maurice fue todo tan fácil que se siente descolocada. Algo así como estar todo el día en un barco con oleaje...

Queremos que descanse, así que mañana mi padre y Leo verán el fútbol y Marta se paseará y se irá de shopping con mi madre mientras Alex y yo nos llevamos por ahí a Maurice. Es un cielo de niño y adora a Alex. Quizá llevemos en la sangre lo del cariño por mi amigo. Este comentario provoca en mi compañero de andanzas una sonrisa. Con los Flinn siempre se siente en familia.

Todavía no sabemos qué sexo tendrá pero mi madre y yo no dejamos de fantasear con la posibilidad de que otra nena se una al clan... Mi mente no deja de volar hacia DKNY, Elle, Kenzo, Ágata Ruíz de la Prada, grandes prendas para cuerpitos pequeños.

Os mantendré informados.

lunes, 1 de marzo de 2010

El sonido de la lluvia hacía acogedor el interior del automóvil. Olía a ella, se dijo.

- Toma, unos pañuelos. Sécate, Leo. Tienes… - por un instante se sintió tentada a acariciarle la nuca como tanto deseaba. Mientras, él intentaba no manchar demasiado el asiento, tratándose de secar.

Los ojos de Leo depararon en la cara de ella. Quería decirle lo que sentía pero estaba mudo. Le superaba. Se limitó a darla las gracias y secarse la cara y los brazos, que a ella le parecían pedir a gritos que la rodearan.

- ¿Ya estás?- preguntó una Marta incapaz de concentrarse.

De un golpe de vista, la observó. Estaba guapísima. Se había soltado el pelo pues lo tenía mojado. Le caían gotas por el cuello y él decidió secárselas. Dulcemente, pasó el pañuelo, en lo que claramente fue una caricia, que terminó por descolocarla.

-Leo.- rogó, apartando su mano. – Creo que no es buena idea. –Fuera, la lluvia arreció más.
- ¿Por qué? – y se acercó a ella. La tomó la cara y acarició su pelo húmedo. `

Los ojos grisáceos de él la atraparon. Era un hipnotizador. Sintió estar más cerca de él que nunca. Poco a poco sus respiraciones eran más aceleradas, así como los latidos de su corazón. Atrajo a Marta hacia él sin tiempo para que ella reaccionara. Se dejó llevar devolviendo los besos que él inició.

- Quiero que sepas que me he enamorado de ti, Marta. – susurró serio y expectante.
- Pero, ¿y tu chica?
- No he podido olvidarte desde que te ví la primera vez. – la besó dulcemente –Sólo he tratado de quitarte de mi cabeza, pero ya ves. ¿Y tú?
- Yo creía que con Amaro, se me pasaría. Es un cielo. – y cuando dijo eso, las facciones de él se endurecieron. – No está bien que hagamos esto sin medir las consecuencias, Leo. – le sonrió con tristeza.
- Eso lo tenemos que solucionar, estoy de acuerdo. Pero, ¿quieres que empecemos algo juntos?
- Lo que no quiero es que lo iniciemos y después te arrepientas.
- ¿Quieres que salga del coche y lo grite?



Y así comenzó una relación con Maurice como fruto, que les llevó a la Ciudad de la Luz, y una familia que se adora y que me inspiran. Vienen este martes a vernos. !Es genial¡
Con la tecnología de Blogger.

Sobre mí

Mi foto
Nací un 16 de mayo de hace más de 30 años en Madrid. He asistido al cambio de la tele en blanco y negro a la de color y a la muerte de "Chanquete". He jugado incansablemente con muñequitas rubias super fashion a las que yo misma confeccionaba modelitos imposibles pero también he disfrutado como nadie probando monopatines, bicis y demás aparatejos que "mis colegas del barrio" sacaban a pasear por temporadas. Cuando me llegó el momento estudié Derecho acabando en la asesoría laboral de una Editorial de Moda. Desde la sombra escribo una columna llamada "Marea alta" en la revista para la que trabajo. Mis amigos de toda la vida me acompañan y se unen a los nuevos que surgen al andar. Mi corazón se encuentra despistado (por ahora). En este espacio contaré mis vivencias, experiencias y sensaciones. Bienvenidos a mi mundo y a mi libro blog. Si te asomas por primera vez, lee empezando desde el post más antiguo. Relájate y disfruta.

MILTYADICT@S

PORTFOLIO FOTOGRÁFICO