Ir al contenido principal

Entradas

Cuenta atrás

Los días y horas previas a las fiestas navideñas son horas hábiles para mi corazón, ese que, alguna vez, se quedó pillado malogrando una aurícula en algún sitio.

Mientras escribo esto, mi compañero de mesa en la cafetería en la que estoy comiendo, mueve una baraja bajo la mesa mientras observa en su ordenador un tutorial. Come como yo, mientras hace otra cosa.  Reconozco un administrador de horas en cuanto lo veo. Es un don. "La sarna con gusto no pica" me dice siempre mamá Flinn. Pase lo que pase, hay que buscar horas y minutos donde no los hay para hacer lo que te apetece hacer.

Me parece difícil cómo maneja las cartas, pero juraría que lleva tiempo entrenando. Está claro que si quieres ser el pu** amo en algo, no debes parar de hacerlo. No pares. No descanses. Algún día lo conseguirás. Practica. Practica. Practica.

En esto de echarle horas a las cosas, mi amigo Álex dice que conocer a alguien es como viajar. Lo que me recuerda a Maty Amaya, un argentino que salió de su ca…
Entradas recientes

Elige tus palabras

La Casa que cuida las palabras se abrió para mí. El robusto edificio que alberga la Real Academia de la Lengua con sus escaleras, vidrieras y esculturas me hicieron soñar. En la fría mañana de este lunes, se presentó  el "Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica".


Tomé asiento sobre la madera del salón de actos que está presidido por el curioso lema "Limpia, fija y da esplendor" en referencia a nuestro idioma. La luz entra por la vidrieras dedicadas a la Poesía y a la Elocuencia. Se iluminan todavía más para mis ojos, mis admirados Mara Torres y Álex Grijelmo. Junto a ellos, Soledad Puértolas y Mario Tascón. Cierro los ojos y los vuelvo abrir y todos siguen allí. Genial.




Escucho en qué consiste y para qué sirve el libro. Lo quiero. Lo necesito.

Me sorprende la cantidad de adolescentes que están presentes. La Torres que tiene muchas tablas, les hace partícipes de la importancia de escribir correctamente. De lo mucho que dice de uno mismo cua…

Black writing, black friday ...

Según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, "rompeolas" es un dique avanzado en el mar, para procurar abrigo a un puerto o rada.

Abandono en este rompiente mi pink cloud y tiro de arranques que duelen. Siempre escribí sobre instantes y finales felices, pero aquí me lanzo a probar el abismo black con frases inconexas y letras de canciones que me llegaron. Pura inspiración torcida.  No sé qué saldrá. Estoy loca por la prosa poética.



Ni existe ya ni quizá existió (sospecho). Or maybe there is not already there ( I suspect).

Descubrió el agujero en el fondo del barco demasiado tarde, cuando el agua helada ya cubría su cuerpo, sus sentidos y sus pensamientos.
She discovered the hole in the bottom of the boat too late, as the cold water and covered her body, her senses and her thoughts.
Y se da cuenta de que el que sintiera que él se deslizaba por sus venas como una apisonadora no significa que fuese mutuo. Ser cautiva de una piel no es eterno, se consuela. Pero sa…

Tiempos modernos

El fin de semana pasado removí antiguas cajitas en las que guardaba recuerdos y todos me hicieron sonreír.

Guardaba felicitaciones de cumpleaños multitudinarias, de esas en las que mis amig@s del instituto lo daban todo y me deseaban la felicidad inmediata. Eran otros tiempos. Nada te preocupaba salvo que harías al día siguiente y con quién te reirías más. Estaba unida a unos más que a otros. Sin embargo, ahora todos se proyectaban en mi mente del mismo modo. He mantenido a pocas personas de las de entonces. El resto son parte de mi historia.




También encontré cartas de amigos de medio mundo: Nueva York, La Habana, Michigan, de algún punto de Suiza... Me encantaba escribirme con gente en español o en inglés. Nos contábamos dónde vivíamos, qué amigos teníamos, lo que hacíamos día a día y hasta nos dedicábamos poesías o frases que nos marcaron.

Lo que no sé es en qué momento dejé de estar unida a ellos. Eso es lo que me más me preocupa. ¿No tenéis la sensación de que formamos parte de alg…

Amor a primera vista

En el Curso de Coaching que hice con mi empresa conseguí analizar muchas cosas que pasaban en mi cabeza mientras trabajaba pero también otras muchas que me rondan en la vida. Me di cuenta de que aprender algo nuevo ocupa gran parte de mi tiempo. Siempre tengo algo que descubrir. Si eso fue en la primavera pasada; el otoño me devuelve esa necesidad.

Me planto sobre la arena con 22 grados y el sol acariciando mi neopreno. Me ha costado traer la tabla de paddel surf pero al fin estoy aquí. A muy pocos pasos del Mediterráneo. Con las ganas y los miedos luchando entre ellos. Solo por hoy, ganan ellas.




Me esfuerzo por disfrutar y respirar a la vez, objetivo difícil cuando piensas demasiado como yo. Pero bastan unas palabras de mi profe para que me entre la confianza y esté sobre una tabla recreándome en el agua de la playa que me ha bañado tantas veces.



Una hora después estoy como dice Efecto Pasillo, esos que empiezan a ser poetas de urgencia: "entre todas las moléculas del aire te re…

Minutos

En el dentista, cuando estás a punto de ser sacrificad@, piensas más claramente : )

Acudir al dentista me parece un rollo. No me entendáis mal. Es imprescindible pero lo siento como una pérdida total de tiempo.

Confieso que voy cuando es estrictamente necesario, es decir, cuando me duele y ya no me sirve cualquier sustancia que venden en la farmacia.

Así con dolor de muelas, dientes, o en el 46, según después me informan, me presento dispuesta a "perder" mi tiempo entre asientos verdes, máquinas de agua y el frío fuera. La wifi me ayuda en este momento ilógico vitalmente hablando y quiero confirmar ciertas cuestiones que me tienen en vela estos días.




Descubrí que las hembras de pulpo se autodestruyen cuando ponen huevos. Se dejan morir manteniendo, por supuesto, abastecida a su prole. En la serie Marco Polo cuentan que el padre de éste le abandona con Gengis Kan para que se empape de cultura y saber vivir. El sacrificio parece inherente al oficio de padres, ¿no?

Mamá Flinn …

Allí estaba yo : )

Hace diez años (y unos días) que entré en la empresa que me llena la nevera. Hace diez años que no se recuerda una gota fría tan brutal como la que cayó en Valencia.

Allí estaba yo con 56 compañeros. En la Comunidad Valenciana, entre la albufera y la playa. Un escenario de características insuperables que todavía me hace sonreír cuando me acuerdo. Aunque los fenómenos meteorológicos me inquietan como a la que más, no tuve ni un segundo de preocupación, sino más bien de interés por saber qué nos depararía tanto drama medioambiental.

Me confieso sorprendida por el buen rollo y saber estar de todos. Llegué a llorar de risa.




Después de los momentos malos que sufrimos con crisis y ERES, estos recuerdos me los llevo para mí; para afrontar los días duros. Esos en los que te bailan las frases y lo que creías estable se desmorona...

Me alegro mucho de haber sido parte de aquello. De no naufragar en una lluvia de colores y salir a flote sin parar de reír.


Si cierro los ojos: la 111, el afilado…