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Mostrando entradas de noviembre, 2017

Cantos para el viento. Verdadero arte para luchar

Si hace poco un post lo dediqué a superhéroes de papel, este lo dedico a superhéroes de carne y hueso. A personas de esas que te inspiran y que sabes que hacen un mundo mejor.  
Un grupo de poetas e ilustradores  se juntan para homenajear a poetas del siglo XX  creando palabras de aliento, de vida, de segundas oportunidades o más para auténticos guerreros que día a día luchan contra el cáncer.




Bajo el título Cantos para el viento, se recogen todas esas letras e ilustraciones cuyos derechos se destinarán al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. 
Si queréis uniros a esta historia y participar en este gesto de amor podéis adquirir un ejemplar en internet o en vuestra librería de cabecera. 






Totem: Total

Volvió a existir magia bajo la gran carpa blanca: música en directo, números que te hacen dudar de lo que ves, polvo provocado por la parafina que se adivina a través de los focos y emoción, mucha emoción.

Esta ocasión  el Circo del Sol presenta Totem con vestuario, elementos y música enfocados en la naturaleza, en la vida y en el amor. Sobre orígenes, antepasados y futuro en clave étnica. 



Siento cómo mis sentidos van explotando una vez tras otra con cada "más difícil todavía". Si asististe alguna vez a una representación "solar" sabrás de qué hablo. Reconozco haber visto dos de los dúos circenses más dulces que tenido el placer de disfrutar: trapecistas que juegan al sí pero no y una pareja de patinadores que celebran su romance sobre ruedas. Además me han sorprendido inclusiones de nuevos elementos y personajes que derrochan magnetismo. Espectacular. 



*Totem está hasta el 14 de enero en el Escenario Puerta del Ángel.  






Búscate un héroe

Reconozco que el fenómeno superhéroes me encanta. Me gusta que alguien que tiene superpoderes quiera usarlos para ayudar a los demás. Un plus también es que varios de estos seres especiales quieran juntarse para un bien común y superior. Si además la historia de esta unión me divierte como está hilada y llevada de la música perfecta, tengo que rendirme.





Eso es lo que me pasó con La Liga de la Justicia: personajes llenos de fuerza y poder. Mi descubrimiento fue Aquaman, con escenas acuáticas en las que sus vaqueros podrían haber servido para una publi que recordar. Tatuajes con estilazo, aire atormentado que grita ¡Sálvame!, pelo salvaje sin rozar el descuido, razones para ser arisco y a quien dejarías que te salpicara aunque sea un extraño venido del mar ; )

Investigo un poco en los orígenes del cómic y el Rey de Atlantis no tiene ni la melenaza ni los ojazos acuosos (falsos, ofcourse) de Jason Mamoa. No pasa nada. Me convence. Me creo que maneja el cotarro en el 71% del planeta.





Sigo ti…

Quizás, quizás, quizás

Acabo de ver la premiada película La La Land. Sí, ya sé que voy tarde, pero llegó ahora. La cuestión es que me mata eso de los "y si ...". Deberían estar prohibidos. Nunca fue, pues ya está. Pero seguimos dando vueltas y más vueltas a las cosas. Quizá no fuera hoy el día para verla. "Es descorazonante", pienso yo. "Es la vida", me reconducen. 

Así que como no quiero dramas y no deseo seguir removiendo lo que no me alegra, me engancho a su música. "City of stars" me recuerda algo que escribí hace mucho, mucho tiempo: La ciudad, la luna y tú. 

"La luna refleja mis pasos y los suyos. He recorrido tantas veces estas calles que podría señalar cada escaparate, línea de metro e incluso artista callejero que las puebla. Sin embargo, esta noche en su compañía, todo es distinto. Su risa llena las aceras y los edificios parecen menos desafiantes. 


La ciudad late al ritmo acompasado de nuestros corazones. Paseamos aspirando el aroma a capital y a modernid…

Vendetta?

Hace unos meses veía en Instagram en modo imagen, la desesperación de un ciclista que mandaba una  especie de maldición a quien le había robado su bici. Ni siquiera quería recuperarla, le valía con que quien se la quitó sufriera una caída dolorosa e invalidante. En ese momento pensé que quizá no era proporcional.




Unas semanas después, me vi en aquella misma situación. Recuerdo que cuando supe que se habían llevado mi bici, no me lo creí. Pero si estaba atada atada con candado (Sí, claro. Allí estaba cortado y abandonado). Si es un lugar tranquilo (el lugar en el que el Mediterráneo me acaricia al menos una vez al año). Qué bajón. Anda, si de las cuatro bicis, solo han cogido la tuya. Buff, qué suerte (bajón otra vez).

Reconozco que lancé furibundas miradas a los habitantes que me rodeaban convencida de que la tenían retenida en una de sus terrazas encantadoras.





Me di un paseo por un solar contiguo jurando en arameo y deseando poder detener el tiempo y poner a buen recaudo mi bici, aquell…