¿Quién puede resistirse a celebrar la alegría en una party con un aire colorista y un toque iniciático? Pinceladas de la holi india y una carrera entre polvos multicolores en suspensión me esperan como inyección de optimismo. Como ya os conté por aquí, Oropesa de Herreruela, es un pueblo frente a la Sierra de Gredos, que en verano me recoge y me invita a mezclarme en sus calles y participar en su particular forma de vivir, lo vuelve a hacer. Me permitirá correr su Holi que preparan con tanto cariño y, yo, encantada. Deporte, música, buena onda y espero que muchas imágenes que guardarme en la retina o en mi cámara, si consigo tunearla para la ocasión, suenan a terapia de choque, a comienzo. Estos días previos me preparo escuchando la banda sonora de La boda del Monzón que ya me acompañó en otros tiempos y busco mi ropa blanca dispuesta a teñirse de arco iris. Lo disfruto y os cuento¡¡¡