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No quiero vivir 100 años I don´t want to live 100 years

Entre las muchas cosas que he oído a Papá Flinn toda la vida, me quedaría con lo de “quien no arriesga, no gana”. A estas alturas, pienso que es verdad y que quizá no sea tanto arriesgar, sino simplemente, apostar. Poner más interés o ganas en algo.  Por eso soy insistente y, en ocasiones, no en tantas como yo quisiera, todo se configura para lograr lo que quiero. Así, es un placer para mí poder anunciar que la ventana de mi cosmos se abre de par en par  en laBlogoteca del Diario 20 minutos. No está nada mal.  Son 37.950 blogs que aparecen en este megadirectorio abierto a muchas  clases de mundos. Muy contenta me hallo. Mi padre también  solía decir cuando éramos pequeñas que nunca olvidáramos que éramos princesas. De las de collares en ristre o de las aventureras, pero siempre especiales. He de reconocer que mi hermana fue toda la vida bastante grave en sus decisiones y que sabía lo quería sin detenerse a pensar en más. Eso siempre me llamaba la ...

Marea alta. Reciclando palabras. Cosecha de una vida (II) High tides. Recycling Words. Harvesting a life

Proveniente de mi cajón os dejo más de Cosecha de una vida. Se despertó en su cama, en la de cuando era un chaval. La casa en el centro de Madrid la había vendido ya hacía tres años, la última vez  que estuvo en España. Ahora estaba aquí de nuevo, en las afueras. Los techos eran muy altos. Era una sensación rara pues ya se había acostumbrado a su piso de Nueva York, que aunque bien situado, era pequeño y de techos algo bajos. La casa de sus padres, en este momento,  con la distancia, parecía enorme. No sabía qué hora podía ser. Las ventanas de la casa estaban protegidas por contraventanas de madera que evitaban que el sol diese alguna pista. Pero oía a su madre. Con su voz cantarina, un poco apagada, conversaba con su hermana Blanca. Jorge debía dormir todavía. Pensó en lo mayor que estaba. Tenía ya casi diecisiete años y como decían, se parecía a su madre y a su tío Jorge al que debía su nombre. Tío Jorge murió joven, y sus padres decidieron que para perdurar s...

Marea alta. Reciclando palabras High Tide. Recycling words

Llueve y llueve y llueve.  Me acuerdo de Edel Juárez,  aquel que dice como nadie que los ojos se le hicieron agua y con el que me conecto cuando en uno de sus poemas rockeros manifiesta que “   renuncio, por escrito, a escalar, a la distancia, a las estrellas. toda mi fe está puesta en cimentarme y si pienso en crecer, será siempre hacia abajo, hasta encontrar la raíz primaria, el mensaje más claro” (Yo soy de los que van a ninguna parte. Edel Juárez. 2013) Por eso tiro de cajón y saco algo que escribí hace mucho tiempo y que moví en concursos, revistas literarias pero que se quedó conmigo sin  más.   Lo mostraré a sorbitos.Espero que os deje buen sabor de boca. Necesito reciclar.  Marea alta. Cosecha de una vida. E l sol se reflejaba en los cristales del aeropuerto de Barajas. Los aviones despegaban cada poco tiempo. Su sonido era casi rítmico. A pesar de que había dejado Madrid hacía tres años parecía que el tiempo no hub...

Primavereando Spring

A estas horas de jueves  podría pedir prestado a Rojas (descubrimiento  de Spotify) lo de “Es que ando por ahí luchando con los mares,  que pa qué salir corriendo si no sé qué haré cuando me pare” o darme cuenta de que  necesito descansar y que no hay  nada mejor que ajustar cuentas frente al mar con el olor a sal en mi pelo, en mi piel…  Quería primavera y ya ha llegado. Bienvenida sea. At this time Thursday could borrow Rojas (discovery of Spotify) of what "is that I'm out there struggling with the seas, Why wheth run if do not know what I do when I stop "or realize that I need to rest and there is nothing better than reckoning waterfront with the smell of salt in my hair, on my skin ...   I wanted spring and has already arrived. Is welcome.

Tallos verdes Green Stems

 Estoy cada vez más convencida que el sol el me lleva por el buen camino.  Me centro y me dejo acariciar por el calorcito. Esa sensación que hacía meses que no lograba. Creo que es en los únicos momentos en los que mi cerebro se queda quieto. No me pasa factura con nada que no me agrade. Últimamente a golpe de lluvia mi cabecita se perdía y ni la más exótica de las músicas (toda la banda sonora de Monsoon Wedding que en mis tiempos de estudiante me acompañaba), ni el aire pop de Leiva ni el rompedor Flor Ida me sirven de terapia de choque a mi propia insoportable levedad del ser. Pero entonces llega la vitamina de D en forma de sunlight y me apetece leer más sobre lo que hace Pharrell Williams  con G- Star Raw: Raw for the oceans. Se trata del proyecto en el que el rapero recoge botellas de plástico del mar y las transforma en jeans. Me parece un paso. Bien por él: https://www.g-star.com/es_es/rawfortheoceans/index.jsp En este orden de cos...

Baldosas amarillas Yellow brick road

Hace 18 días que no paseo por mi camino de baldosas amarillas que resulta ser este blog, pero lo de contar es así. Llevo desde el año 2009 asomándome y colgando en mi ventana todo lo que me pasa por la cabeza. En estos días no surge nada.  Me consuela que estos incómodos bloqueos suelen ser temporales y al que inventa le puede pasar. Un compañero blogger se toma un descansillo en una de sus ventanas. Me da mucha pena. Interrumpe conexión durante un tiempo.  A mí me encantaba leer sus historias, des- amores y pensamientos varios. De momento, me niego a echar el cierre aunque me entren ganas  de mandar todo a la … Espero volver a colorearme (y él también). ¿Sabéis que un día encontré un trébol de cuatro hojas? Alguien me dijo, conseguirás lo que deseas. Y no me quejo, oiga. Otros me dijeron cuidado con lo que deseas…  Y tiempo después  me di cuenta de que por mucho que determinadas cosas que escuecen vayan por un lado y tú por otro, ...