

Este post lo debo comenzar sin desvelar hasta el final donde decidieron mis amigos casarse. Y es que todo tiene un por qué. A ver… Me pongo mi refresco favorito con hielo y os cuento.
Como cada año desde 1971 se celebra el Festival Intercéltico de Lorient cuya cita para los amantes de la cultura celta es imprescindible. Si el año pasado fue Galicia la invitada de honor, en esta 40ª edición, es Bretaña a quien se da la oportunidad de mostrar que por sus venas corre sangre celta.
En la Revista nos encargaron un reportaje señalando que la moda no descansa en verano, así que nos embarcamos en un viaje exprés a este Festival para acudir al desfile espectáculo del diseñador de haute couture bretona, Pascal Jaouen.
El sábado 7 de agosto asistimos a la colorida colección de Jaouen que presentaba como “Au fil de trois éléments”, basada en uno de los elementos más espirituales de los celtas: el triskel.
Una hora y media dedicada a sus creaciones artesanas en rojos, verdes, tierras, azules inspiradas en los elementos del fuego, agua y aire. Todo amenizado con danzas coreografiadas y música original de Fabien Robbe.
Personalmente el espectáculo me resultó festivo pero las prendas que más me gustaron fueron las dedicadas a los hombres con grises, marrones y negros llenos de cuadros y faldas con botas, que en ese contexto resultaban hasta ponibles….
Tras el desfile, Alex y yo nos lanzamos a la búsqueda de Inés y su futuro marido por las calles abarrotadas y animadas de esta ciudad portuaria francesa. Los sonidos que emiten las gaitas nos abrazan y nos arrastran por las calles entre carpas donde animados somos arrastrados y avocados a bailar en círculo al ritmo, casi en trance. Es muy divertido.
La noche es larga y tenemos que aprovecharla porque mañana partimos. Cuando localizamos a nuestra parejita de ojos brillantes comprobamos cómo se acaramelan más con las melodías esta vez de arpas con que se nos obsequia mientras cenamos.
Una pareja es felicitada por un grupo numeroso. Se han casado. Entonces algo sucede. Creo que fue aquí cuando surgió la idea de que nuestros amigos se unirían en un rito celta y que Inés portaría el precioso anillo del nudo infinito, el símbolo más representativo del amor puro, firme y eterno.
Con voz temblorosa y emocionada, my friend dijo sí a unirse al clan de su ahora prometido y nos pidió ayuda para buscar un lugar apropiado para ello. Suena genial y además yo ya sabía dónde encontraríamos lo que querían… Pero eso en otro post.
Cerré los ojos y degusté mi cerveza bretona artesanal, un poco turbia sí es cierto, entre bagad (grupo musical bretón) y bandas de gaitas que con trajes de cada región se hermanan en esta noche mágica.
¡QUE EL CAMINO SALGA A TU ENCUENTRO¡¡¡ (Antiguo saludo celta)
Una idea original la de la pareja!!! Y el festival una excusa perfecta para un viajecito!!!
ResponderEliminarPara que sea un día especial sólo se necesita un poco de imaginación, la compañía adecuada y .... Voilá¡ A pasarlo bien¡¡¡¡
ResponderEliminar