
Hoy hemos decidido darnos un garbeo por la noche sureña más glamourosa como es la de Marbella. Jaime, hijo de unos amigos de los padres de Inés nos espera. Estamos en el Paseo Marítimo.
Hemos pasado la tarde recorriendo las calles del casco antiguo y ahora respiramos el ambiente marino y no puedo evitar contarlo, admiramos en una tienda toda una colección de sandalias de diseños increíbles que no he visto en ningún otro sitio: transparentes con purpurina, variados colores con adornos marinos, atigradas, de cebra … son ideales. También nos encontramos con la tienda Blanc du Nil con sus prendas de blanco inmaculado de algodón de la más alta calidad. No puedo evitar pecar y compro un vestidito para mi sobrina. Por su parte, Alex no pierde la oportunidad y adquiere una camisa de cuello mao que le favorece especialmente.
Sobre las diez menos cuarto nos espera Jaime, en la emisión de un programa en directo para la televisión local, que recoge lo más in de la noche marbellí y en el que es el cámara. Música en vivo, entrevistas y reportajes frescos y actuales conforman este late night show de noventa minutos.
Cuando llegamos un hombre de unos cuarenta años, atractivo y de aspecto muy afable canta una bonita versión de “Lágrimas negras” que popularizaron hace unos años Bebo Valdés y Diego El Cigala. Su timbre es muy armonioso y escucharle resulta agradable. Para ser directo, el sonido es estupendo. Decididamente me gusta su voz.
En el plató que recrea una terraza con sillones de rafia muy elegantes, entra en escena quien parece la presentadora que en la cercanía saluda al cantante situado en una plataforma próxima. Ambos se lanzan un beso al aire y simulan que bailan. Se respira muy buen feeling. Ella se sienta en el sillón y repasa sus notas con actitud elegante. Derrocha profesionalidad. La maquilladora la pone unos polvos, un toque de gloss imperceptible y voilá¡
Y a queda menos. Nuestro cantante deja de ensayar. El Waka Waka de Shakira le sustituye junto con una cuña publicitaria del programa en el que estamos y, of course, sus patrocinadores.
Uno, dos, tres, cuatro… - recita nuestra presentadora. Mientras aparece un chico joven de aspecto muy fashion que también lee sus notas delante de la plataforma. – Uno, dos, tres, … - No se oye y se dirige al técnico de sonido. Es un equipo joven. Los cámaras toman diversos planos y hacen los últimos ajustes.
Estamos sentados en unas gradas y nuestra imagen aparece de pronto en pantalla y un chico moreno nos saludo con la mano. Lupe se aguanta las ganas de saludar con la mano. Inés se muere de vergüenza y yo… me muevo al ritmo Waka Waka.
Una vez localizados, Jaime cuelga los cascos en su cámara y con una enorme y bonita sonrisa nos agradece acudir al refrescante show. Derrocha buen rollo.
En nuestro frente, todo es actividad. El cantante se ha cambiado y con simpatía da las gracias a los asistentes.
Empezamos… ¡Qué emoción¡¡¡
Un plan perfecto, desde luego!!!
ResponderEliminarEstar entre bambalinas es genial¡¡¡ No dejéis de hacerlo. La energía se respira en cada movimiento de los que mueven las ondas...
ResponderEliminarSalu2¡¡¡
tu si que sabes pasar una buena noche festiva fuera de lo habitual!!
ResponderEliminarbesitos
www.1cenicientamoderna.blogspot.com
Ver cómo se resuelven los problemas del directo y la implicación de los profesionales entregados cada uno a su misión es digna de reconocimiento. Escuchar música en directo con las olas rompiendo de fondo es altamente recomendable¡¡¡¡
ResponderEliminarTry it¡¡¡