Ir al contenido principal

Cinco cosas que aprendí en la nieve

Dicen que cuando intentas aprender algo, todo en tu cuerpo se enfoca hacia ese objetivo. Frío, lluvia, viento, nervios, emoción, inquietud y mucha info para mi cuerpo y mis neuronas cargadas de sensaciones en unos horas. En mis inicios sobre los esquís, mis conclusiones (entre otras muchas, ya me conocéis) son variadas:

Uno. Hay otros mundos más allá del mío. Fuera del asfalto de la capital la vida transcurre a otro ritmo. Hay que ajustarse. Si nieva, ponte detrás del quitanieves y disfruta. Déjate llevar por quien entiende. Yo me pongo las botas a su criterio. Vaya, para unas prisas, ...- reímos.


Querido invierno...


Dos. En  la nieve todo se vuelve más difícil. Mi pasión por la fotografía se diluyó al tiempo que el mercurio de los termómetros. Si hacer fotos requiere su tiempo para que luego te guste observar el resultado, con las manos bajo gruesos guantes, con dedos que no me responden, me resulta imposible. Admiro todavía más a quienes presentan preciosas imágenes  invernales, de esas en las que te dan ganas de abrigarte después. 


Reflexiones "on air"




Tres. La vida sigue. Tras un día de clima desconcertante puede venir una jornada brillante y azul. Pertréchate de crema de sol para evitar la máscara del esquiador. Todos quieren deslizarse y disfrutar. Respirar montaña y alejarse del valle.  


La unión hace la fuerza


Cuatro. Que te ayuden y que te enseñen es estupendo, pero que te hagan reír es la bomba. Quienes me tuvieron que iniciar estuvieron conmigo al cien por cien, con respuesta para todo: Si te caes, te levantas. Si te duele, date calor. Tu estilo no es el mejor, pero el traje lo compensa ; ) Levanta la cabeza, sonríe. 

Todos mirando a la montaña. 


Cinco. El poder de las comidas calientes no es un invento materno. Son un regalo cuando el suelo fuera es muy resbaladizo. Las sopas, las cremas y la pasta reconstituyente son imprescindibles. 


Por eso, durante unos días me la juego e intento “dejar que todo fluya”. Me despido jurando (si no no me dejan partir) que "No soy de fin de semana. Lo quiero para toda la vida" : )


Comentarios

Entradas populares de este blog

Soñar despierto y volar: Hipnonautas

Nuestro cerebro es infinitamente más fantástico de lo que estamos dispuestos a admitir. Tuve la suerte de tener una coach en el trabajo que si me oyera, me diría: "Te lo dije: mira tu realidad. Depende de ti".

Visualiza, visualiza... Es algo que empecé a practicar hace tiempo y que me ha ido ayudando  en muchos momentos de la vida, de esos que no crees que vendrán pero que con esfuerzo suceden.

Todo este derroche de pensamientos se lo debo al espectáculo de hipnosis "Hipnonautas"* al que acudo en el Teatro Lara, que me devuelve esa sensación que a veces casi olvido de que todo depende de nosotros.

A la hora del vermut, el maestro de ceremonias es Jorge Astyaro, un tipo alto, bien parecido, que con su voz nos conduce durante algo más de dos horas atravesando fronteras entre lo real y lo imaginado. Fascinante e incomprensible a partes iguales.


Me confieso algo confundida porque sí me llegó pero por temor o pereza, no sé, no quise convertirme en hipnonauta de escenar…

Una postal desde Nueva York A postcard from New York

Cuando  la gente me pregunta si me gustó Nueva York y contesto que me iría allí a vivir, presuponen que es por esa sensación, que por lo visto percibe todo el mundo, de que según pones pies en su asfalto tienes el deja vu de que ya pisaste esa ciudad por las pelis de Woody Allen, las americanadas varias, … Pero no, es que yo no pienso que ya estuve sino que quiero estar.










When people ask me if I liked New York and replied that I would go there to live, presupposed that is the feeling that apparently has everyone that as you put your feet on asphalt deja vu you already knew the city the films of Woody Allen, the various american stories ... but no, that I did not think it was because I want to be.


Sí, me gustaría tanto como para explotar mi lado typical spanish al máximo (por qué no enseñar flamenco, hice mis pinitos) o desarrollar mi bis latina y zumbar in my own way… Es decir, sacar brillo a mi españolidad porque allí si eres spanish triunfas. De hecho, en el Apple Store de Fifth Avenu…

Hasta donde me llevó mi bici o qué verano, OMG

Hay viajes perfectos. De esos en los que encuentras más de lo que te imaginabas. No sabría ni por dónde empezar. Descubrí la tierra de los molinos, del chocolate, del Barrio Rojo, del color naranja, de las dunas, de los faros impresionantes y de los belgas y holandeses.


El paisaje que se me ha grabado en la retina casi se me borra a fuerza de lluvia. Si queréis sentir a tope vuestro cuerpo, vuestra respiración, probad a pasar por una tormenta en un dique holandés con vuestra bici. 





Bajo una lluvia intensa, sobre un muro en obras, reconociendo que el agua que cae lo hace sobre mojado y no sobre el suelo, mis ganas me mueven y solo me acuerdo del lema de la revista LIFE que me descubrió "La vida secreta de Walter Mitty": "Ver mundo, afrontar peligros, traspasar muros, acercarse a los demás, encontrarse a sí mismo y sentir". Todo eso lo viví durante unos ocho kilómetros bajo el aguacero sobre mi bici. Hice tres fotos y una de ellas se me fue al cielo. Fue espectacular…