Llegó el momento y mis amigos se dieron el Sí, quiero. Nada podía ser mejor: la compañía ideal, el marco incomparable y un vestido que generó el orgullo de la madre la novia (algo muy difícil y raro para qué os voy a engañar), los suspiros de las asistentes y la mirada amorosa de su futuro marido.
Como ya os conté, la encargada del crear una imagen que todos recordaremos fue la amiga de mi madre, del Atelier de Lelela. Una mujer dedicada a hacer de tan importantes ocasiones, recuerdos imborrables. Mi madre cuenta con que algún día sea ella la que me haga sentir especial, leyendo como soy y logrando que no me sienta disfrazada sino feliz y en una segunda piel. El color precioso, el aire romántico pero moderno a la vez y una tela que parecía haber sido tejida por “un taller de ángeles amorosos”. Esta última observación proviene de la ya famosa madre de la novia, que puede elevar a niveles insospechados la dulzura de la caída de una prenda… En fin, Inés, mi amiga casadera, ha salido a su padre, menos mal… Juzgaz vosotr@s mism@s.
En cualquier caso, ha sido toda una experiencia ser los íntimos de la novia y ayudar en todo aquello que estaba a nuestro alcance. Hemos tenido momentos muy tensos, otros divertidos y algunos que no olvidaremos jamás, como cuando la vimos vestida de novia, tan radiante, tan feliz… y luciendo un alfiler de su tatarabuela que nunca pensó Inés que su madre depositaría en ella, tan sosa, tan tímida que la dice que va siempre a su hija.
Os dejo con el saludo celta con que los novios unieron sus vidas y agradecieron nuestra presencia y amistad. Resulta mágico, ¿no os parece?
Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de ti
y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar,
que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano.
y que siempre quieras vivir plenamente.
Que vivas por el tiempo que tú quieras,
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron,
pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos,
pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron,
pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca caiga el techo encima de ti
y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío,
una luna llena en una noche oscura,
y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte.
Que el Señor te guarde en su mano,
y no apriete mucho su puño.
Que tus vecinos te respeten,
los problemas te abandonen,
los ángeles te protejan,
y el cielo te acoja.
Y que la fortuna de las colinas Celtas
te abrace.
Que las bendiciones de San Patricio
te contemplen.
Que tus bolsillos estén pesados
y tu corazón ligero.
Que la buena suerte te persiga,
y cada día y cada noche tengas
muros contra el viento, un techo
para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos
a quienes amas,
y que se colme tu corazón
con todo lo que desees.
Que Dios esté contigo y te bendiga,
que veas a los hijos de tus hijos,
que el infortunio te sea breve
y te deje rico en bendiciones.
Que no conozcas nada más que la felicidad,
desde este día en adelante.
Que Dios te conceda muchos años de vida, de seguro
Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.
Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga
suave sobre tus campos ...
...así sea cada año y para siempre!
Comentarios
Publicar un comentario
Escribe conmigo las páginas de mi libro blog. Write with me the pages of my Blog Book. Muchas gracias!! Thanks