Volar. Volar. Las escenas de elegidos que van a recorrer mundo, de
quienes buscan aventuras o se dirigen a pelear por su vida en otro lugar ha
dejado de tener desde mi punto de vista todo el glamour que las rodeaba. Tengo que quitarme las botas, dejar mi
abrigo, depositar en una bandeja de plástico el reloj, los anillos, el fular,
quedarme a cuerpo gentil y aún así… pito.
Un agente joven me observa de arriba abajo aunque creo que no es
con ánimo policial. Una compañera suya
me cachea sin problemas. No parezco sospechosa. No llevo nada peligroso. Puedo
irme.
Recupero mi outfit. Son
las seis de la mañana y mi cuerpo se resiente. Tengo mucho sueño en este
viernes viajero. Ahora es cuando me arrepiento de no tomar café. Mira que me
gustaría que me gustara. El marketing hace mella en mí como siempre y pienso
que al probarlo me trasladaría con cada sorbo a un país tropical, a una zona
selvática donde el sol calienta y un hombre con bigote y cara afable me entrega
una tacita como el más maravilloso de los tesoros.

Pero no me agrada. Mujer de aromas, aborrezco su olor. Me dejo
llevar por una irresistible Coke Zero.
Por el hilo musical se asoma lo nuevo de Alejandro Sanz, ese
chico-hombre que se parece tanto a un amigo que tengo y que he ido siguiendo
poco a poco. Tuve su primer disco de adolescente y después lo fui encontrando
por mi vida. En ocasiones sus letras no me tocan . A veces, no le entiendo.
Otras, me destroza. Su muerto viviente a la deriva me parece una idea original (Un zombie a la intemperie. 2015)
Miro mi maleta. No llevo mucho. Embarco. 3, 2, 1. Vuelo. Vuelo.
Me asalta esa sensación de estar a merced de un piloto y su
pericia, de la climatología, del mecánico que revisó el aparato que me mecerá
por el cielo…
Cuando me subo a un avión no puedo evitar observar a los
auxiliares de vuelo: sus maneras, sus gestos, … No hablo de azafatos porque
tengo un primo que en medio del cielo montaba auténticos debates con quien le
reclamaba bajo ese cargo. El caso es que intento interpretar su lenguaje no
verbal: ¿Tiene info que desconozco sobre el piloto?¿Sabrán si el viaje va a ser
movidito?¿Les confiaría mi vida? Mejor no indagar más. Ajusto mi cinturón.

Ya en el aire, cojo la revista que me ofrecen y la leo en busca de
inspiración. Las mejores noticias están en las breves que van acompañadas de
una minifoto. Hay muchas pistas que te pueden llevar a una curiosa historia o
aun descubrimiento que merezca la pena.
Nos dan la bienvenida a bordo y cierro los ojos. Hay algo en la
sensación de vacío bajo mis pies que me provoca sueño. Quizá mareo, vale. Lo
admito.
También llevo un libro. Uno que siempre empiezo pero no acabo. Es
corto y creo que esta vez sí. O no. Es “El Alquimista” de Paulo Coelho. Habla de señales, de caminos para perseguir un
sueño, de cosas que a estas alturas, sobre las nubes, no me parecen tan
esotéricas.
Miro a mi vecino de asiento y observo que escucha música en el
Iphone. Estará en modo avión, espero. Entonces pienso que ¿y si estás en el
camino y algo cambia? Tu brújula se vuelve loca por un dispositivo exterior y
desconocido que altere tu rumbo con la posibilidad de caer en picado en un
rápido aunque estruendoso descenso…
Mis pensamientos tropiezan con un treinteañero que se cambia de
asiento y se sitúa en mi hilera. Porta una cámara potente y OMG… lleva una chapita
militar en metacrilato rojo que dice: “Make fashion not war” y que sé que es
de la marca Tag Stories. Ese toque
de glamour me hace pensar que quizá no esté todo perdido en esto de los planes
aéreos y el planeta moda.

Me sonríe y saca de su mochila un cuadernito tras el que se me van
los ojos. La papelería me pierde. Se remueve en su nueva ubicación.
Además, me cuenta que se llama Luis y es periodista o comunicador
de moda, bromea. Ya estamos con lo de los oficios. Le informo sobre mis humildes
aportaciones al fashionismo en Bandatic.com, mi aventura en la última Fashion
Editathon para Wikipedia y se pasa el tiempo volando : )
Sí, queridos, mi nuevo contacto en London parece salido de un
anuncio, se expresa muy bien y tiene unos ojos azules que
puede que alteren planes de vuelo y conviertan los mapas en papel mojado, me
temo.
En tierra, nos guía por el aeropuerto, nos dirige hacia Notting
Hill, donde tendremos el campamento base estos días y me anota su contacto en
una hojita arrancada de su cuaderno. Genial. Me parece brillante. Mi amigo Alex
después me dirá que no le parece bien, que a lo mejor desea que lo pierda, que
eso es de la edad de piedra… Que no,
rey, le rebato y acerco el pedacito a su nariz. Desprende personalidad. Espectacular,
eh?
Sonríe y calla. Convencido,
solo le preocupa ahora nuestra morada en London. … Continuará. …
Flying. Flying. Selected scenes that will travel the world, those seeking adventure or traveling to fight for his life elsewhere has exhausted from my point of view all the glamor that surrounded them. I have to take my boots off, let me wrap, place in a plastic tray clock, rings, scarf, stay and gentle body and still ... damn.
A young officer observes me up and down but I think it is not with police encouragement. A friend of hers caches me no problems. Do not look suspicious. I do not wear anything dangerous. I can go.
Steal my outfit. It's six o'clock and my body suffers. I am very sleepy in this traveler Fridays. Now is when I regret not drink coffee. Watch me like I liked. The marketing takes its toll on me as always and I think the test would move me with every sip a tropical country, a jungle area where the sun heats and a man with a mustache and affable face hands me a cup as the most wonderful treasures .
But I do not like. I hate the smell. I am driven by an irresistible Coke Zero.
For the music peeks at new Alejandro Sanz, that boy-man who looks so much like a friend that I have and I've been following slowly. Had his first album as a teenager and then I kept finding my life. Sometimes his lyrics do not touch me. Sometimes I do not understand. Others, destroys me. His living dead drift seems an original idea.
I look at my suitcase. I´m not wear much. Embarkation. 3, 2, 1. Flight. Flight.
I am overcome that feeling of being at the mercy of a pilot and expertise, the weather, the mechanic who reviewed the apparatus shall wave me through the sky ...
When I get on a plane I can not help but watch the flight attendants: his manners, his gestures, ... I speak not of hostesses because I have a cousin in midair riding genuine discussions with who claimed him on that charge. Anyway, try to interpret the body language: Do you have info I dont know about the pilot Do they know if the trip will be movidito Would you trust him with my life??? Better not inquire further. I adjust my belt.

Once in the air, grab the magazine offered me and read for inspiration. The best news is in the brief that accompanied a minifoto. There are many clues that can lead you to a funny story or even find it worthwhile.
We welcome aboard and close my eyes. There is something in the emptiness beneath me causing me sleep. Perhaps dizziness, okay. I admit it.
I also carry a book. One that always start but not quite. It is short and I think this time. Or not. It's "The Alchemist" by Paulo Coelho. Speech signals, ways to pursue a dream of things that at this point, above the clouds, I do not seem so esoteric.
I look at my seatmate and I note that listening to music on the Iphone. It will be in airplane mode, I hope. So I think that what if you're on the road and something changes? Your compass is crazy for foreign and unknown device that alters your course with the possibility to plummet in a quick but noisy descent ...
My thoughts stumble upon a
thirty boy that changes seats and stood in my row. He wears a powerful camera
OMG ... wearing a red military chapita methacrylate says: "Make fashion
not war" and you know it's brand Tag Stories. That touch of glamor makes
me think that perhaps all is not lost in this of the flight plans and the
planet fashion.
He smiles and pulls out a notebook
from his backpack after I leave the eyes. Stationery
lose me. Stir in its new location.
Also, I realize that is called Luis
and fashion journalist or communicator jokes. We're bringing trades. I reported
on my humble contributions to fashionismo in Bandatic.com, my adventure in the
latest Fashion Editathon to Wikipedia and spends time flying:)
Yes, dear, my new contact in London
straight out of an ad, is expressed very well and has blue eyes that may alter
flight plans and maps become worthless, I'm afraid.
On land, we are guided by the
airport, directs us to Notting Hill, where we base camp these days and I write
down their contact in a torn leaf of his notebook. Great. I find it brilliant.
My friend Alex then tell me that does not seem right, that maybe you want to
lose it, that's the stone age ... That no king, he approached rebato and bit
his nose. Apparent personality. Amazing, eh?
He smiles and silent. Convinced only
concerned now our home in London. ... To Be
Continued. ...
To be continued ...
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