Liberar es una palabra viva. A mí siempre
me parece que al nombrar este verbo un animado grupo de mariposas o un montón
de pañuelos predecesores de un conejo blanco habitante de una chistera van a
salir a mi encuentro.

freepik.es
Por ahí he leído que el que no te
respondan ya es una respuesta. Pero como
digo, siempre prefiero liberar. Y entonces puede que lo que se abra sea la caja
de Pandora y te den lo que no querías. Aunque no llegando al nivel de mi
querido Gianmarco Pozzecco, ese entrenador italiano de basket que lo vive todo
al límite y se rompe la camisa porque sí y se despeina y se enfada y se molesta
y podría deshacer cualquier hielo con su mirada en una sala de prensa. Intenso.
Genial. Único
La cuestión es que todo tiene su nombre,
sus apellidos y sus circunstancias. Porque nadie ve las cosas del mismo modo y
todavía el mundo puede sorprenderte, para bien o para mal, claro. Según lo
veas…
Este verano os conté que estuve en un
ático pegado a la playa (si no sabes de que hablo, asómate a mis letras de
agosto) y allí me encontré entre libros de mitos y leyendas, de batallas, de
muchos títulos en estanterías y de pronto, un ejemplar de El frío modifica la
trayectoria de los peces, de Pierre Szalowski con una dedicatoria mágica
dirigida a quien en ese momento se tropezaba con esa casa y con ese texto.
Me invitaba a que lo leyera y que dejara
que entrara en mí, lector casual, su filosofía.
Y me dejé llevar por la teoría de los nudos según la que cuando se tira
del ovillo, unas veces se deshace de golpe y otras se enreda en las cosas más
simples de la vida.
Al final, no obstante, me quedo con el
movimiento, con la acción que proclama Szalowski y como titula su primer
capítulo, resumo así la vida a veces: “Montreal, en ningún sitio y en todas
partes”. Con todo y con nada. En todo y en nada.
No sé hacer otra cosa. Creo que por eso
me gusta tanto la serie Juego de Tronos donde nada y todo es posible. Aunque a alguien que no esperabas, no le importe si te caes o te levantas.
Y acabo este post de lunes muy lunes, con
una canción que me hace pensar dejar ir, en liberar. Es de la banda Family
of the year y acompaña a la película Boyhood, que por cierto, tengo ganas de
ver.
Unlocking
is a living word. I always seem to name this verb a lively group of butterflies
and lots of scarves predecessors inhabitant of a white rabbit out of a hat will
come out to meet me.
That way I
read that you do not respond as a response. But as I say, I always mean free.
And then can it be to open Pandora's box and give you what you did not want.
Although not reaching the level of my dear Gianmarco Pozzecco, the Italian
coach basketball that live around the edge and the shirt is broken because yes
and ruffles and angry and upset and could break any ice with her look in a room
press. Intense. Great. The only one.
The point
is that everything has a name, their names and circumstances. Because nobody
sees things the same way and still can surprise the world, for better or for
worse, of course. As you see ...
This summer I told you I was on a hit to
the beach attic (if you know what I mean, peek at my lyrics August) and there I
found in books of myths and legends, battles, many titles on shelves and
suddenly a copy of the cold alters the trajectory of the fish, Pierre Szalowski
with a magic dedication addressed to who at the time was faced with this house
and with that text.
I invited him to read and to let it enter
me, casual reader, his philosophy. And I went with the knot theory according to
which when pulling the ball, sometimes suddenly melts and others are entangled
in the simplest things in life.
In the end, however, I prefer the
movement with action that proclaims Szalowski as titles his first chapter, so I
summarize my life sometimes, "Montreal, anywhere and everywhere".
With everything and anything. In everything and anything.
I can not do otherwise. I think that's
why I like both series Game of Thrones where anything and everything is
possible. Even if someone does not mind if you fall or get up.
And I end this post Monday so Monday with
a song that reminds me of release, to let go. It is the Family of the year band
accompanies the film Boyhood, by the way, have wanted to see.
Love & Peace
Comentarios
Publicar un comentario
Escribe conmigo las páginas de mi libro blog. Write with me the pages of my Blog Book. Muchas gracias!! Thanks