En un ejercicio que hice para un Taller Literario hace tiempo tuve que enumerar la cantidad de palabras con que era capaz de describir hasta catorce colores desde el negro hasta el oro y contabilicé setenta y cinco. Tengo mucho que decir y no me gusta el silencio. Antes era incapaz de dárselo a nadie. Podría decir que me asquea. Si bien, estoy aprendiendo a ser muñeca de trapo. Es supervivencia dicen los poetas, creo. No sé si es una leyenda urbana o no lo de que si algo te incomoda mucho y no haces nada al respecto puedes provocarte una úlcera. Por si acaso, hago uso de lo que me regalaron en mi cumpleaños. Ese experimento que me resulta muy útil para esto de evitar hablar de más o simplemente callar. Os lo recomiendo: Destroza este diario ideado por Keri Smith que me da espacio para eso, para mediante materiales, dibujos, mis manos… expresarme y no rasgarme por dentro. Absténganse de él l@s fríos y sin palabras. Hoy tení...