Ir al contenido principal

Elige tus palabras

La Casa que cuida las palabras se abrió para mí. El robusto edificio que alberga la Real Academia de la Lengua con sus escaleras, vidrieras y esculturas me hicieron soñar. En la fría mañana de este lunes, se presentó  el "Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica".

Edificio de la Real Academia de la Lengua

Tomé asiento sobre la madera del salón de actos que está presidido por el curioso lema "Limpia, fija y da esplendor" en referencia a nuestro idioma. La luz entra por la vidrieras dedicadas a la Poesía y a la Elocuencia. Se iluminan todavía más para mis ojos, mis admirados Mara Torres y Álex Grijelmo. Junto a ellos, Soledad Puértolas y Mario Tascón. Cierro los ojos y los vuelvo abrir y todos siguen allí. Genial.





Escucho en qué consiste y para qué sirve el libro. Lo quiero. Lo necesito.

Me sorprende la cantidad de adolescentes que están presentes. La Torres que tiene muchas tablas, les hace partícipes de la importancia de escribir correctamente. De lo mucho que dice de uno mismo cuando se habla correctamente. Y les encomienda ser guardianes del idioma. Espero que piensen en el poder que tienen en sus manos.

Acabo más enamorada aún de los profesionales que están delante de mí y que demuestran que eligen sus palabras. Elección; de eso se trata, concluye Álex Grijelmo. Como todo en la vida, añadiría yo.

Ojalá hubiera un manual sobre elecciones más allá de las palabras. Sería estupendo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Soñar despierto y volar: Hipnonautas

Nuestro cerebro es infinitamente más fantástico de lo que estamos dispuestos a admitir. Tuve la suerte de tener una coach en el trabajo que si me oyera, me diría: "Te lo dije: mira tu realidad. Depende de ti". Visualiza, visualiza... Es algo que empecé a practicar hace tiempo y que me ha ido ayudando  en muchos momentos de la vida, de esos que no crees que vendrán pero que con esfuerzo suceden. Todo este derroche de pensamientos se lo debo al espectáculo de hipnosis "Hipnonautas"*  al que acudo en el Teatro Lara, que me devuelve esa sensación que a veces casi olvido de que todo depende de nosotros. A la hora del vermut, el maestro de ceremonias es Jorge Astyaro , un tipo alto, bien parecido, que con su voz nos conduce durante algo más de dos horas atravesando fronteras entre lo real y lo imaginado. Fascinante e incomprensible a partes iguales. Una momento de Hipnonautas Me confieso algo confundida porque sí me llegó pero por temor o pereza, no sé, n

Las horas

Vuelvo enroscada en un montón de sensaciones. Unas no quiero que me invadan y otras deseo que no me abandonen nunca. No me puedo dejar llevar por el temor ni por el mal rollo y adoro sentirme tan viva. Mis tardes se hacen relativamente elásticas gracias al montón de actividades y el chute de emociones que me están regalando muchos desconocidos que he descubierto. Lo comparto contigo porque tenemos que poder con esto. Después ya veremos cómo salir de lo demás. De momento a quemar horas disfrutando de la luz. A las 17:30 todos los días, Alicia G. Rey de Mindandtangle me da la paz. Me está enseñando a hacer yoga con mi cerebro a través de sus talleres de Zentangle. Muchas gracias de corazón. Está siendo toda una experiencia. A las 18:30, Eli Kapowski me inyecta energía mientras pincha desde su balcón everyday. Otro descubrimiento que me alegra el cautiverio. La DJ del Corona. Olé tú. Sigue, sigue. Sus sesiones colgadas en Mixcloud son la bomba. El Museo de Arte Moderno

10 cosas que aprendí montando en bici 10 things I learned riding a bike

Como sabéis (si eres nuev@, tómate tu tiempo y descúbrelo en entradas anteriores) me he convertido en una bike lover , o sea, que en cuanto puedo pedaleo.  Y es que todo se ve mejor en bicicleta. Quienes están contigo y lo que te rodea cambian y se hacen más especiales. Se convierten en materia que está en tu trayectoria o fuera de ella (referentes u obstáculos).  Eres tú mismo y tus piernas son las que deciden qué toca. A mí me pasa esto. Prueba tú y me cuentas. 1.  Pase lo que pase hay que pedalear.  Si te haces un viajecito, de lo único que has de preocuparte es de que tus pies activen los pedales. Nada te hace más libre y cabal que solo seguir un camino y tener que leer el suelo que se abre ante ti. La sensación de cuerpo y mente unidos no sé si la encontrarás tan fácilmente en otros momentos.  2.  Si te caes, insulta en arameo, quítate el polvo y vuelve a subirte.  Salvo que pierdas el conocimiento, levántate tras darte un buen golpe. Incorpórate y bu