Ya os he contado que tengo un vecino que toca la guitarra, que es chino, arquitecto y muy amable. Su música ha sustituido el spotify mientras estoy en casa. Lo único es que su repertorio se ha quedado en la banda sonora de Begin again, que me parece bien, me agrada un montón, si bien espero que Lost in stars desaparezca una tarde de éstas. Os habréis fijado en que los días ya son más largos. Que hay más luz durante más horas. He leído que los rayos de sol generan la producción de serotonina, la hormona que favorece el buen humor y que la falta de luz provocaría melatonina, que es la hormona del sueño. Sin embargo, llevo un par de semanas con ganas de pasar unos días viviendo en mi cama. Como Yoko Ono y John Lennon en su Bed- in (encamamiento) por la paz. Eso busco yo también. El otro día alguien que a veces me conoce y otras no, me dijo “te veo apagada” y en un arranque de sinceridad contesté que me sentía como las luces de los árboles de Navidad, in...