Teatreo. Tenéis que probar. Me he sentado en las butacas/sillas del Teatro Lara casi una vez por semana. Ha sido estupendo y muy recomendable. He descubierto un nuevo concepto de teatro: la sala Off. Un espacio donde desde la silla, entre bambalinas, las escenas se desarrollan frente a mí. Me encantó Lavar, Marcar y enterrar. Una peluquería fue nuestro rincón para observar toda la historia. Montaje brutal. Risas y aplausos merecidos. Personajes peculiares y llenos de magia. No os lo perdáis. Luego vino The lovers, esta vez en la sala principal del mismo Lara, con Roma Calderón. Me hace reír y, si ella lo leyera, fliparía porque me hizo pensar. A través de un loop station cuenta vivencias, baila y vacila a todos los que estamos allí. Tiene un vozarrón. Me tocas su canción de Tsunami. Lleva razón el amor no pica, no mancha pero provoca efectos secundarios como dolor, zozobra, oleadas de muerte y destrucción like a tsunami. Sonrisa asegurada, buena onda. GRACIAS ROMA. ...