Hay quien dice que segundas partes nunca fueron buenas y que terceras menos. No puedo estar más en desacuerdo. Si me enamoré de Casiopea en mi primera marcha senderista nocturna y me conquistó Andrómeda en la segunda, para la tercera no esperaba menos que sentirme con la fuerza de Hércules, la constelación típicamente veraniega, para poder llegar a mi objetivo: Oropesa-Lagartera-Herreruela con la ayuda de mis piernas y un foco. Interior de La Compañía en Oropesa. En la tercera edición, el blog Rutas Arañuelas nos regala un recorrido de 13 kilómetros algo rompepiernas, bastante sorprendente y muy divertido al que reconozco que esta vez le dediqué esfuerzo. Tubo en medio del recorrido Escalones naturales, veredas y hasta un túnel me llevaron desde Oropesa en una primera parte a muy buen ritmo, siguiendo a compañeros de ruta rápidos y pendientes del GPS porque el camino se bifurcaba a menudo y es molón saber en medio del campo por dónde pisas. Luces en l...